Es importante cuidar los dientes
de los niños durante todo su desarrollo, pero hay un momento en particular de
la infancia que es interesante resaltar, la erupción del primer molar
permanente de la dentadura del pequeño.
Es común asociar la erupción de
los dientes permanentes con la pérdida de los dientes de leche. Tendemos a
pensar que al perder un diente de leche al poco tiempo aparecerá su sustituto.
Pero cuando se habla del primer molar permanente, conocido como el molar de los
6 años, se debe tener en cuenta que este tiene una erupción “silenciosa”, es
decir, aparece sin que el niño haya perdido previamente un diente de leche.
Concretamente, erupciona detrás
del último molar de leche, y puede pasar desapercibido, por lo que es
recomendable prestar atención a esta zona durante la etapa de cambio dentario.
Los primeros molares permanentes
pueden aparecer tanto en la arcada inferior como en la superior de la boca.
Como este primer diente
permanente puede aparecer sin ser visible, muchas veces los padres no lo ven y
no comienzan a cepillarlo hasta que ya es muy tarde, y han aparecido caries en
él, provocando dolor.
Limpieza del molar de los seis
años
Para prevenir la aparición de
caries en este primer molar permanente, la limpieza correcta es imprescindible.
Le aconseja cepillar suavemente
la zona, tres veces al día, aunque solo este erupcionando un pequeño trozo del
diente, para mantenerla limpia

El odontólogo revisará todos los
dientes de la boca del niño, y orientará a los padres sobre la necesidad de
aplicar o no sellantes de fosas y fisuras. Este recubrimiento de resina se
utiliza cuando las muelas presentan de forma natural algunos pequeños agujeros
profundos en su anatomía, que hacen más difícil su correcta limpieza.
Molestias causadas por la
erupción del molar de los 6 años
La erupción del primer molar
permanente puede causar en los niños molestias en la mandíbula, cefaleas y
dolor de oídos.
Si el niño tiene una edad entre 5
y 6 años, está perdiendo los dientes de leche y presenta estos síntomas, es
importante realizar una revisión, ya que puede estar comenzando la erupción del
primer molar permanente.
Cuando comienzan a aparecer estas
muelas la zona se inflama, y puede hacer que los niños se muerdan
accidentalmente las mejillas, provocando heridas y llagas.
Aliviar las molestias
Para reducir las molestias que
provoca la erupción de estos dientes puede realizarse un masaje en las encías
utilizando un cepillo suave.
Para desinflamar la zona se
recomienda consumir alimentos fríos. También es de gran ayuda realizar
enjuagues con agua salada tibia.
Cuando el dolor persiste o el
niño tiene fiebre, es común que se recete ibuprofeno para bajar la fiebre y la
vez reducir la inflamación. Si se trata de fiebre alta es recomendable acudir
al dentista para descartar otras patologías asociadas.
Es común también que el niño
durante esta etapa rechace algunos alimentos que le resultan más difíciles de
masticar, eligiendo otros más blandos. Se deben ofrecer a los pequeños opciones
que les ayuden a aliviar las molestias, por ejemplo, cortar la fruta en
trocitos para que sea más fácil de masticar, ofrecerle polos que le ayudarán a
reducir la inflamación. Otra opción son los yogures y la fruta congelada.
Cuando comienzan a nacer las
primeras muelas permanentes es importante acudir a una revisión con el
dentista, para comprobar su desarrollo y evitar futuros problemas derivados de
su nacimiento. Recuerda que estos son los dientes que acompañarán al niño
durante el resto de su vida.
En Caredent Dos Hermanas estamos
especializados en este tipo de tratamientos y molestias, así como en el resto
de tratamientos odontológicos, con grandes profesionales y las mejores
instalaciones.
No olvides visitar nuestra web https://www.caredentdoshermanas.es/