Hoy en Caredent Dos Hermanas, Luis García Luna nos habla un poco sobre los implantes bucales para que le perdamos el miedo y mejoremos nuestra salud bucal.
En algunas ocasiones puede ocurrirnos que comemos fuera de casa y no tenemos acceso a un cepillo de dientes para limpiar nuestra boca de forma adecuada después de comer. En estos casos, muchas personas recurren al chicle o goma de mascar como un sustituto del cepillado, pero ¿es una buena idea hacerlo de un modo recurrente? Veamos si masticar chicle puede servirnos como un sustituto del cepillado dental después de las comidas. Consejos dentales No como sustitutivo, sí como apoyo La Organización Mundial de la Salud ya lo dejó claro hace años: el consumo de chicle o goma de mascar después de las comidas no debe sustituir los buenos hábitos de limpieza dental. Esto significa que, siempre que sea posible, debemos realizar una limpieza dental adecuada después de las comidas que incluya el cepillado, el uso del hilo de seda dental y el uso de un enjuague bucal, tanto en los adultos como en los niños. Diez millones de bacterias menos masticando chicle la masticación de chicle después de las comidas es capaz de arrastrar hasta diez millones de las bacterias que se encuentran en nuestra boca. Aunque pueda parecernos una cifra muy alta, realmente estamos hablando del 10% de los microbios que se encuentran en nuestra saliva. Por otra parte, hay que ser conscientes de que 30 segundos después de comenzar a masticar el chicle sus propiedades adhesivas disminuyen, lo cual se traduce en una menor capacidad de captación de bacterias. ¿Masticar chicle es bueno para la salud? Aunque masticar chicle no sea un sustitutivo del cepillado dental, sí que puede contribuir a mantener nuestra buena salud bucal de otras formas distintas. El hecho de masticar chicle supone un buen estímulo del flujo salivar: esto quiere decir que masticando chicle estamos favoreciendo que una mayor cantidad de saliva llegue a nuestra boca. Las enzimas que contiene la saliva son capaces de neutralizar hasta cierto punto los ácidos de los alimentos y bebidas que consumimos, de modo que estaremos colaborando a mantener una buena salud bucal. Masticar chicle después de comer, además, puede ayudarnos a realizar una limpieza mecánica de dientes y encías, ya que además de arrastrar las bacterias también es capaz de, con su capacidad adhesiva y el movimiento de masticación, arrastrar algunos de los pequeños desechos que quedan en nuestra boca después de comer. Recordamos que una higiene bucal adecuada y completa está compuesta por el cepillado dental, el uso de hilo de seda dental y un enjuague bucal: a pesar de que el chicle puede servirnos en algunas “situaciones de emergencia”, no debemos utilizarlo como un sustituto de la higiene dental completa. Para más información visiten nuestra página web: https://www.caredentdoshermanas.es/
¿Has sentido molestias en los dientes al beber algo frío o al comerte un helado este verano? ¿Te duele cuando te cepillas los dientes o usas el hilo dental? No hay duda, tus síntomas son el reflejo de un problema de sensibilidad dental, un dolor transitorio provocado por la exposición de la dentina a estímulos externos como cambios de temperatura, tomar bebidas y alimentos ácidos , cepillarse los dientes demasiado fuerte o rechinar los dientes, entre otros.
Si la sensibilidad dental no se trata, impide llevar a cabo una correcta higiene bucal y puede derivar en otras patologías como caries y problemas de encías. Para prevenir los síntomas, toma nota de estos consejos: Es recomendable cepillarse los dientes con un cepillo de filamentos suaves con extremos redondeados y superficie lisa para prevenir la abrasión del esmalte y la retracción de encías. Utiliza un gel o una pasta poco abrasiva, usar seda dental para los espacios entre los dientes más cerrados, utiliza un limpiador lingual y cambiar el cepillo cada tres meses. Evita abusar de alimentos ácidos que pueden desgastar el esmalte del diente, como zumos de frutas, vino, aliños de ensaladas con vinagre y refrescos. No introduzcas objetos extraños en la boca que provoquen desgaste en los dientes, como lápices, bolígrafos, agujas… Utiliza dentífricos y enjuagues bucales especialmente diseñados para ayudar a reducir la sensibilidad dental. Además de aliviar las molestias de los dientes, ayudan a reforzar el esmalte. En algunos casos el dentista recomienda aplicar un barniz de flúor para proteger tu dentadura. Este método reduce la sensibilidad temporalmente, además de fortalecer los dientes. Cambia tus malos hábitos. Un ejemplo de ello es utilizar los dientes para un indebido, como para cortar determinados hilos o abrir algún envase. Si las molestias continúan y se acentúan, es importante acudir al dentista para descartar problemas más graves que puedan derivan en afecciones bucales severas. Para más información visiten nuestra página web: https://www.caredentdoshermanas.es/