lunes, 24 de agosto de 2020

La salud dental y los chicles

 En algunas ocasiones puede ocurrirnos que comemos fuera de casa y no tenemos acceso a un cepillo de dientes para limpiar nuestra boca de forma adecuada después de comer. En estos casos, muchas personas recurren al chicle o goma de mascar como un sustituto del cepillado, pero ¿es una buena idea hacerlo de un modo recurrente? Veamos si masticar chicle puede servirnos como un sustituto del cepillado dental después de las comidas.

Consejos dentales
No como sustitutivo, sí como apoyo
La Organización Mundial de la Salud ya lo dejó claro hace años: el consumo de chicle o goma de mascar después de las comidas no debe sustituir los buenos hábitos de limpieza dental. Esto significa que, siempre que sea posible, debemos realizar una limpieza dental adecuada después de las comidas que incluya el cepillado, el uso del hilo de seda dental y el uso de un enjuague bucal, tanto en los adultos como en los niños.

Diez millones de bacterias menos masticando chicle
la masticación de chicle después de las comidas es capaz de arrastrar hasta diez millones de las bacterias que se encuentran en nuestra boca. Aunque pueda parecernos una cifra muy alta, realmente estamos hablando del 10% de los microbios que se encuentran en nuestra saliva.

Por otra parte, hay que ser conscientes de que 30 segundos después de comenzar a masticar el chicle sus propiedades adhesivas disminuyen, lo cual se traduce en una menor capacidad de captación de bacterias.

Es bueno comer chicle para los dientes? - Clínica Dental Lekuona

¿Masticar chicle es bueno para la salud?
Aunque masticar chicle no sea un sustitutivo del cepillado dental, sí que puede contribuir a mantener nuestra buena salud bucal de otras formas distintas. El hecho de masticar chicle supone un buen estímulo del flujo salivar: esto quiere decir que masticando chicle estamos favoreciendo que una mayor cantidad de saliva llegue a nuestra boca. Las enzimas que contiene la saliva son capaces de neutralizar hasta cierto punto los ácidos de los alimentos y bebidas que consumimos, de modo que estaremos colaborando a mantener una buena salud bucal.

Masticar chicle después de comer, además, puede ayudarnos a realizar una limpieza mecánica de dientes y encías, ya que además de arrastrar las bacterias también es capaz de, con su capacidad adhesiva y el movimiento de masticación, arrastrar algunos de los pequeños desechos que quedan en nuestra boca después de comer.

Recordamos que una higiene bucal adecuada y completa está compuesta por el cepillado dental, el uso de hilo de seda dental y un enjuague bucal: a pesar de que el chicle puede servirnos en algunas “situaciones de emergencia”, no debemos utilizarlo como un sustituto de la higiene dental completa.

Para más información visiten nuestra página web:

Consejos para el uso de enjuagues bucales

 Al buscar constantemente lucir unos dientes blancos y una sonrisa brillante, muchas personas invierten en tratamientos y productos que prometen un resultado positivo, pero no siempre alertan sobre sus riesgos. Un ejemplo bastante común son los enjuagues bucales, a menudo recomendados para auxiliar la higiene, pero su formulación contiene elementos que pueden dañar los dientes. Los enjuagues bucales pueden reducir la halitosis, pero no son una solución permanente.

Si bien la mayoría de los enjuagues contienen antibacterianos que llegan a lugares donde el cepillo dental no alcanza, los 'bombardeos' comerciales de numerosas marcas no nos dicen todo lo que necesitamos saber. Actualmente, existen enjuagues con funciones específicas, dependiendo de su composición, como los destinados a la prevención del mal aliento, los que contienen flúor y previenen la caries y optimizan la calcificación de los dientes, entre otros.

Los enjuagues bucales podrían reducir el riesgo de transmisión del ...

Enjuagues bucales sin alcohol no son inofensivos: Aunque estos productos no contengan los maleficios del alcohol, también pueden causar efectos secundarios – como manchas en los dientes y alteración en el sentido del gusto – si se los usa durante mucho tiempo, debido a la presencia de ingredientes como la clorhexidina.

El enjuague bucal no necesariamente combate el mal aliento: Estos productos pueden reducir la halitosis, pero no son una solución permanente. Si uno sufre este mal, debe consultar un dentista para descubrir las causas del mal aliento y tratarlas de manera correcta.

Los enjuagues bucales no sustituyen el cepillado: Aunque posean antibacterianos específicos, estos productos no pueden ser usados como un sustituto del cepillo dental. Lo más indicado es usarlo como un complemento, pero debe ser recomendado por un especialista, ya que suele causar daños si usado en exceso.

Para más información visiten nuestra página web: